Nosotros mismos nos encargamos de redactar el contrato, uno sencillo, pero completo con el fin de evitarnos problemas.
Cual fue nuestra sorpresa, que el propietario, casi sin leerlo manifestó que quería un contrato sin mucha letra, se levantó y se marchó.
Posteriormente subió el precio de la parcela 6000 euros. Nosotros aceptamos, puesto que si bien era muy cara, la verdad que por aquellas fechas, no estando las cosas como lo están ahora, estaba en un precio medio normal.
El problema del tema de la parcela estribaba que la misma era la herencia de un padre a sus hijos. Se había particionado la parcela inicial en tres partes.
Nosotros no teníamos ni idea de como se hacían las cosas en Murcia, pensábamos que era igual que en cualquier otro sitio, pero no, para nada. El dicho famoso de "MATA AL REY Y VENTE A MURCIA" empezaba a tener un sentido para nosotros.
El propietario de nuestra parcela le había cedido un trozo -bastante importante- a su hermana, propietaria esta de la parcela lindante. Eso no llamaría la atención si se comenta que se hizo porque si, no se dio de alta la baja ni el nuevo alta en el catastro, por lo que los documentos que obraban tanto en ese negociado como en el Ayuntamiento, era la medida real de la parcela, la que tenia tras la cesión al actual propietario, por lo que al no comunicarse la modificación, el IBI que seguía llegando era el mismo de cuando estaba la parcela completa. Era poco dinero, casi nada, pero, no era lo que realmente se debía de pagar. La cesión se la hizo este a su hermana para que pudiera edificar, ya que necesitaba unos metros concretos de parcela que no tenia, la parcela tenia más profundidad pero no los metros de fachada necesarias.
Nosotros de eso tuvimos conocimiento posteriormente, puesto que el trozo de terreno que nosotros vimos estaba completamente vallado, nos hubiéramos dado cuenta de ello, con posterioridad.
Una vez adquirida, al notario se le adjunto por parte del propietario una nueva medición. En ella hacia constar que todo el vallado estaba realizado sobre su parcela, no siendo los muros medianeros. Por esta razón tendríamos posteriormente otros problemas.
Comenzamos a saber cual era la actitud de algunos murcianos con respecto a un pedazo chiquito de tierra. Joder, dicen de los catalanes.
Bueno, de una u otra manera ya teníamos la parcela. Todo lo acontecido hasta ese momento, siendo incomodo no iba a ser nada comparado con la que se nos venia encima.
Quizás la subida del precio de la parcela fue un aviso al que teníamos que haber hecho caso, que se quedara el tío con su parcela y se la cediera toda a su hermana.
No es que nos alegremos del mal de nadie, pero a los pocos meses nos enteramos de que el individuo que nos vendió la parcela estaba ingresado en un hospital muriendo poco después Es una pena que no pudiera disfrutar del dinero que le entregamos por la venta de la parcela, sobre todo de esos 6000 euros que pidió posteriormente. Descanse en Paz.